EL SECTOR PESQUERO DEFIENDE ANTE EL PARLAMENTO EUROPEO LA PESQUERÍA Y EL COMERCIO LEGAL Y SOSTENIBLE DE TIBURONES FRENTE A LA PROPUESTA ‘STOP FINNING, STOP THE TRADE’

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El sector pesquero europeo, representado por Europêche, organización en la que está integrada CEPESCA, compareció ayer ante el Parlamento Europeo (PE) para participar en la audiencia pública sobre la iniciativa ciudadana ‘Stop finning, Stop the trade’, referida a la pesca del tiburón, más en concreto a la captura y comercialización de aletas de tiburón.

En su exposición, Daniel Voces, director general de Europêche, aprovechó para informar sobre la pesca europea de estas especies, aclarar conceptos y recordar que la flota de la Unión Europea condena unánimemente la práctica del “finning” (cortar las aletas de los tiburones y arrojar los cuerpos mutilados al mar) por parte de cualquier flota del mundo. De hecho, como señaló Voces en su intervención, la flota de la UE nunca ha practicado el “finning”, como demuestra el que no haya cometido ninguna infracción o recibido ninguna sanción por esta práctica. “Nosotros valoramos, comerciamos y comemos la carne de tiburón, especie de la que se aprovecha todo. De hecho, en todas las Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera (OROP), el «finning» está estrictamente prohibido. Este es también el mandato dado por la ONU a todos los países”, afirmó el director general de Europêche.

Para garantizar la gestión sostenible de los tiburones, sus pesquerías están minuciosamente reguladas por los diferentes países en sus aguas jurisdiccionales y por las OROP en todos los océanos. Además, según explicó Voces, se dispone de muchos instrumentos internacionales legalmente vinculantes que regulan la pesca desde un punto de vista biológico, ambiental y de control.

En cuanto al control del finning, desde 2013 todos los buques de la UE deben cumplir la política de aletas adheridas en las descargas de tiburón, es decir, todos los buques europeos deben descargar sus capturas de tiburones con las aletas adheridas al cuerpo. Esta regla de la UE debería respetarse por todas las flotas del mundo. Además, el Acuerdo de Medidas del Estado Rector del Puerto, ampliamente ratificado, exige la verificación e inspección de los buques pesqueros que ingresan a los puertos para garantizar que cumplan con la Ley. Y por si esto no fuera suficiente, apuntó Voces en la reunión, una vez desembarcados los ejemplares, las autoridades nacionales deben emitir un certificado de captura que acompañará al cuerpo del tiburón y sus aletas hasta el momento en que llegan al consumidor. En este sentido, puede decirse que la UE tiene la política más avanzada para perseguir y combatir la pesca ilegal (INDNR) de tiburones.

La flota europea (España y Portugal) captura principalmente dos especies, la tintorera y el marrajo dientuso. Sobre esta última existe una prohibición de retención impuesta por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) en 2021 para el stock del norte y el año pasado se acordó una cuota para el stock del sur, que la UE, basándose en las normas de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) ha reducido prácticamente a 0. Por lo tanto, actualmente las capturas de marrajo dientuso en el océano Atlántico están prohibidas.

En cuanto al tiburón azul o tintorera, es la especie de escualo de mayor distribución geográfica y de rápido crecimiento. La información científica más reciente muestra que la población de esta especie es abundante y goza de buena salud en todos los océanos. Su aleta es fácilmente distinguible, incluso separada del cuerpo, debido a su característica coloración azul metálico, la falta de espinas en la base y otros factores. Por tanto, los inspectores de pesca, y también los comerciantes, pueden realizar fácilmente una identificación visual.

La mayoría de las capturas de tiburones de la flota europea en todos los océanos se transportan a Vigo (España), donde finalmente se separa la aleta del cuerpo. La carne se vende en muchos países de la UE, en América del Sur, Rusia y Ucrania (antes de la invasión). Las aletas se envían a países asiáticos y Estados Unidos.

Según la FAO, las regulaciones más restrictivas del mercado en los distintos estados han provocado la reducción del comercio de aletas de tiburón. Así, por ejemplo, las ventas de aletas de marrajo dientuso han disminuido un 50 % desde 2003. Y, en cualquier caso, como explicó Voces, la pesca de tiburones no sería rentable sin la venta de los cuerpos. Los ingresos que obtienen los pescadores por su comercialización representan alrededor del 60% del total, el 40% restante proviene de la venta de las aletas. Hay que tener en cuenta que las aletas solo suponen el 5% del peso total del tiburón.

Tras brindar estas y otras aclaraciones sobre la pesquería europea de tiburones, Voces informó sobre el impacto de las medidas propuestas por esta iniciativa: supondría prohibir una actividad económica perfectamente legal y sostenible en Europa, generaría graves consecuencias para nuestras economías(sobre todo para la de Galicia) y consumidores tanto en Europa como en Asia, forzaría a trasladar el procesamiento y el comercio de nuestras capturas a países no pertenecientes a la UE, y la demanda asiática tendría que satisfacerse con aletas de otras flotas que operan con estándares más bajos.

El director general de Europêche concluyó afirmando que la prohibición no está justificada y no es una opción, y propuso potenciar la ciencia, la gestión, el control, la aplicación, la trazabilidad y la cooperación entre países y administraciones, además de implementar mejor las políticas porque “siempre hay margen de mejora”.